Cherry Ghost

Empezar advirtiendo que Simon Aldred, de Bolton, cabeza visible de Cherry Ghost, cuenta con la ayuda de Colin Elliot, no es un dato baladí, pues este último produce asiduamente a Richard Hawley y ha echado una mano a Tony Christie en 2008.

A partir de esta premisa que marca la escucha de “Herd Runners” (Heavenly 2014), tercer álbum del grupo -antes se les asociaba a gente de Doves y hablaban bien de ellos Manic Street Preachers-, se pueden interpretar las claves que marcan su pauta. ¿Copia de crooners de segunda división? Nada de eso. Aldred bebe de más fuentes -casi todas antiguas, eso sí- excelsas. Su gusto por la balada añeja tiene referentes de postín donde picotear sin caer en la fórmula al pie de la letra, sin perderse en recovecos de la parte vulgar de este tipo de música, y sin desatender la base principal de su perspectiva: romanticismo desbordado non stop.

De modo que mandan las grandes melodías amparadas en una aún más suntuosa orquestación. Aporta los instrumentos precisos para cada instante, de modo que tanto puede enganchar un estribillo tipo Carpenters, un desarrollo Nilsson, o secuencias de acordes que para sí querrían Jim Webb o Burt Bacharach. Y sin importarle en algún momento insinuar el tono nasal de Neil Diamond, o inyectar una slide a la sección de cuerdas con tanto esmero que no sabes si estás escuchando a Glen Campbell o a los Triffids.

Así pues “Herd Runners” es un trabajo con capacidad evocadora diversa, pudiendo inspirar imágenes de autopistas soleadas o cenas íntimas para dos. Drinking for two. Prefiero no seguir citando canciones específicas porque juntas forman un todo. Y, cierto, estoy tirando de clichés como él, pero Simon los ambienta mejor. Una delicia de grabación.

 

2 comentarios en «Cherry Ghost»

  1. Puede que me equivoque, pero parece que trazas una línea entre este disco y los dos anteriores, como si éstos, por el hecho, al parecer, de tener algo que ver con Doves (que sería una bendición), estuvieran algún escalón por debajo. En mi opinión, sus dos discos anteriores son tan buenos o mejores que el presente, que también lo es, aunque más sosegado, eso sí.
    En especial su primer disco, «Thirst for romance», es uno de los mejores discos que escuché en la década pasada y también se advierten aires Hawley, Nilsson y hasta.. Leon Russell… en esa voz maravillosa, con melodías e instrumentación sobresalientes.
    En todo caso, un acierto la reseña.

  2. Bernie, no hay ninguna intención de relacionar a Cherry Ghost con Doves en cuanto a sonido, y menos en tono peyorativo. Solo dejo constancia de una relación musical pretérita de Goodwin y Aldred.

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