Human Bell

Gran parte del rock instrumental –Mogwai, Godspeed You! Black Emperor, Explosions In The Sky, los mismos Yakuzi– fraguan las estructuras de sus composiciones sobre andamios en diferentes planos. Conviven la tranquilidad placentaria y las andanadas iracundas en una misma composición. Otros en cambio más sutiles –escuela Tortoise– tejen telarañas que van mutando imperceptiblemente, transformándose a medida que el arpegio evoluciona mientras husmea en el pentagrama. Veo más a Human Bell en esta última línea –llamémosla de Chicago: es lo que tiene grabar con Thrill Jockey– debido a su sonido y a sus contactos. Liderados principalmente por David Heumann y Nathan Bell –ingenioso el hallazgo del nombre-, suelen arrancar la travesía en aguas claras de cascada de arroyuelo de montaña para, segundo a segundo, adentrarse en meandros pantanosos y perderse entre líquidos más espesos, como un magma que fluye lento e incandescente. Rara vez alcanzan lo sólido pero, cuando lo hacen, siempre es con la porosidad de la lava y no con los sonidos impenetrables del granito. De tanto en tanto, consiguen llegar al mar.

Algo tiene que ver el pasado de sus miembros y del resto de los componentes del elenco. Bell ha intervenido en grabaciones de Lungfish, mientras Heumann lidera Arbouretum, quienes hace un año deslumbraron con el álbum “Rites Of Uncovering” (Thrill Jockey 2007) y su colección de temas anfetamínicos a caballo entre folk y blues (bien pensado, el sonido de ambos está muy relacionado técnicamente: los dos fueron grabados por Paul Oldham y mezclados por John McEntire). La diferencia básica es que en Human Bell no hay voces; el flujo es puramente instrumental. Y pese a que en bastantes ocasiones agarran un discurso atractivo –el desarrollo de “Hanging From The Rafters” me tiene atrapado durante nueve minutos-, se precisa cierto esfuerzo por parte del oyente –al igual que con la música electrónica más contemplativa rayando el aislacionismo- para mantener una atención continuada y no abstraerse durante determinados pasajes.

3 comentarios en «Human Bell»

  1. Hace un par de meses que me pillé este disco en vinilo, atraído por su inquietante portada y por ver el nombre de Bell unido a McEntire en la pegatina promocional.

    No recuerdo cuanto tiempo hacía que no me pillaba nada de Thrill Jockey, pero lo cierto es que Human Bell suenan más áridos y minimalistas que cualquier otra banda del sello.

    Aunque el disco me pareció bastante bueno en su momento, reconozco haberle hecho bastante más caso al último de Wooden Sjips, así que después de leer tu reseña toca darle un nuevo repaso.

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