«Mangy Love» (Cass McCombs)

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A pesar del aval de las buenas reseñas, me ha costado semanas entrar en profundidad en “Mangy Love” (Anti- 2016), el nuevo trabajo de Cass McCombs, seguramente debido a una mala interpretación de las señales -tanto musicales como mediáticas- recibidas. No ayudó escuchar un par sus canciones en directo a plena luz del día en el Primavera Sound antes de publicarse el álbum: parecían secas y rutinarias, incapaces de enganchar, al menos en aquella franja horaria, a los asistentes, mientras ahora -pienso en “Switch”– este hipnotismo perezoso se propaga como la onda de una gota que cae en medio de un charco. ¿Tendrá que ver la producción de Rob Schnapf y Dan Horne, las programaciones de Ariel Rechtshaid, o la presencia de músicos como Blake Mills, Stuart Bogie, Mike Gordon o Angel Olsen?
Supongo que sí, que Cass sin ellos no hubiese obtenido esa sutileza hipnótica -como un J.J. Cale a cámara lenta con voz de Iron & Wine– en “Bum Bum Bum”, título cuya mención apenas perceptible se espera con excitación tras cada esquina del tema. Ni la certera transparencia africana de “Run Sister Run”, ni esa cenefa de guitarra cabreada -a lo “Sympathy For The Devil”– de “In A Chinese Alley”. Lo que no obstante le abre realmente las puertas de las listas anuales es el trío de canciones que forman el epicentro de la grabación. Dos de ellas, “Opposite House” y “Medusa´s Outhouse”, suenan a réplica en clave profesional de The Clientele. Y “Low Flyin´ Bird”, igualmente introspectiva, parece una colección de fragmentos de la mística de Jim James untados en una marmita de jazz de moqueta roja.

2 comentarios en ««Mangy Love» (Cass McCombs)»

  1. Mi preferida del disco es «Laughter Is The Best Medicine». Es un disco que me ha gustado, teniendo en cuenta que no esperaba mucho tras haberle perdido la pista desde ‘Catacombs’, que no me pareció tan bueno.

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