«s/t» (House Of Wolves)

ho

No será fácil asimilar el cierre de moonpalace. Por encima de la dedicación de su propietario o de las posibilidades infinitesimales de que David doblegue a Goliat en cualquier estamento del mercado ultraliberal del nuevo milenio -también las oportunidades en Internet se verán engullidas por las grandes franquicias-, por encima -repito- de mantener trece años un operativo discográfico unicelular casi filantrópico, está la música. Porque en el fondo lo que importaba de su catálogo era lo que nos suministran pequeños artesanos buscadores como él.

Sigue leyendo «s/t» (House Of Wolves)

2015: 50 álbumes (11-30)

11- “Have You In My Wilderness” (Julia Holter). En vez de aguarle, siento secarle la fiesta a Julia: no hay tantos días de lluvia en Mexico City (“I Feel You”). Hubiese sido ejemplo mejor otra ciudad. En cuanto al álbum, una vez superada la adulación entre los especialistas, ahora tocaba consagrarse. Brillo y lustre no faltan. Los de “Lucette Stranded On The Island” (aunque la demanda de ayuda me lleva a Pink Floyd en “The Wall”) o “Night Song”. Prefiero no obstante realzar el todo que la suma de sus partes. Post relacionado. Sigue leyendo 2015: 50 álbumes (11-30)

“Daughter Of The Sea” (House Of Wolves)

Los devotos incombustibles del mítico “Fold In The Wind” de House Of Wolves por fin reciben la recompensa apropiada a estos años de espera. “Daughter Of The Sea” (Moonpalace 2015) no desmerece un ápice el impacto de aquél. Sigue leyendo “Daughter Of The Sea” (House Of Wolves)

2012: 50 álbumes (11-30)

11- “Europe” (Allo Darlin´). El pop cándido con coartada indie, tal como lo patentaron Belle & Sebastian. Post relacionado.

 

12- “Channel Orange” (Frank Ocean). Ganador a los puntos. Aparece en las posiciones de honor de todos los resúmenes, sumando globalmente más que Tame Impala o Grimes. Post relacionado. Sigue leyendo 2012: 50 álbumes (11-30)

Cabos sueltos del primer tercio de 2012 (2)

“Fold In The Wind” (House Of Wolves). No conocía el trabajo de Rey Villalobos. Me recomendaron este álbum efusivamente y lo escuché. Como si fuese el primer disco de mi vida, durante varios días quedó instalado en el reproductor a modo de menú que me alimentaba y me aportaba la energía imprescindible para seguir respirando a través de los ojos de los altavoces. Es sobrecogedor cuando te aísla entre resonancias –el arpegio de acústica de “Jealous”, el piano nostálgico de “Acres Of Fire”, la fragancia seca de “There She Goes” o la más húmeda de “Follow Me”– de un intimismo mucho más allá de Mazzy Star. Con un cuidadísimo diseño para la edición española de Moonpalace a modo de tesoro. Sigue leyendo Cabos sueltos del primer tercio de 2012 (2)