2015: cabos sueltos (7)

 

Noctunes” (Willis Earl Beal). De altos vuelos. A velocidad de crucero nocturna. Con este título y sesenta minutos de duración, una de las voces de color con mayor proyección se explaya surcando el silencio. Sobre un manto de teclados y orquestación terminal que transporta por el mar de la tranquilidad. Es tan lento que apenas encuentro similitudes con otros discos de mi estancia. Ni blancos ni negros, ni Isaac Hayes ni The Blue Nile. Proviniendo de un artista otrora casi al margen del sistema, ahora le percibo fuera de la órbita terrestre. Para colmo, mientras le escucho está amaneciendo y salta la noticia de la muerte de David Bowie. Su efecto se multiplica brutalmente. ¿Será la banda sonora ideal para su tránsito? Sigue leyendo 2015: cabos sueltos (7)

2013: 50 álbumes (31-50)

31- “Where The Heaven Are We” (Swim Deep). Interesante coyuntura. Lo tienen casi todo para conseguir uno de los mejores discos del año. Sobre todo en lo referente a las composiciones. Falta sin embargo un detalle nimio en la pulcritud del brillo del traje, ínfimo, que impide que las composiciones cuajen entera y globalmente. ¿Una producción con más ideas tal vez? Post en preparación.

32- “You Know Who You Are” (The 99 Call). Recuperación de las canciones de un EP a cargo de Moonpalace, reinterpretadas y aumentadas con más material hasta conseguir el formato de álbum. Con la sensibilidad como bandera, as usual. Post en preparación. Sigue leyendo 2013: 50 álbumes (31-50)

Willis Earl Beal

Un mundo de diferencia se atisba entre “Acousmatic Sorcery” (XL 2012) y “Nobody Knows” (XL 2013), los dos discos de Willis Earl Beal. El primero marginal, espartano, agresivo, casi histérico -como un mendigo borracho y cabreado golpeando su caja en la puerta del metro para acabar recogiendo cuatro monedas manchadas de sangre blues-, donde las raíces negras quedaban sepultadas por el sonido de latón, que me ponía nervioso si procuraba escucharlo entero. ¿Por qué centrar la atención en él cuando proliferan miles de talentos, mejor cualificados, en el umbral de la mendicidad? Sigue leyendo Willis Earl Beal